Elegancia Industrial​

Colores


La elegancia industrial se sostiene sobre una paleta de colores entre neutra y cálida que va desde el gris del cemento hasta el negro del hierro, pasando por el marrón del ladrillo y el cuero, y el cobrizo de algunos metales. En esta base, para sumar elegancia, lo ideal es añadir textiles en tonos grises ­–del gris perla al plomo–, blancos rotos, tostados e incluso un toque de azul profundo o de verde bosque, que se llevan y aportan un acento chic al ambiente.

Materiales


Sin duda, los materiales que conforman este estilo son los materiales nobles: madera, hierro y cuero. No hay ambiente decorado con estilo industrial que no priorice estos tres elementos. Combinan perfectamente entre sí y en su versión más ruda –madera en bruto o aceitada, y hierro y cuero envejecido– ganan elegancia.

La luz como prioridad


Los primeros edificios industriales se construyeron pensando en crear grandes espacios para albergar al mayor número de trabajadores, y con grandes ventanales para inundarlos de luz de natural. En 1700, cuando empezaron a construirse, no todos contaban con electricidad. Y hoy, un piso de estilo industrial buscará reproducir el mismo esquema. Si no es posible disponer de grandes ventanales, lo ideal es distribuir las piezas para garantizar que la luz natural que entre no encuentre obstáculos y llegue al máximo de rincones posible.

La belleza de la imperfección


El estilo industrial tiene una larga historia y sigue tan vigente como el primer día. Fue una tendencia decorativa que nació en los años 50 del siglo pasado, en Nueva York, para habilitar antiguas fábricas como viviendas.
Aquellos pisos con grandes ventanales a cuarterones, paredes de ladrillo y cemento, y tuberías vistas, se convirtieron de pronto en los espacios ideales para decorar con muebles rectos, de madera y hierro, mucha piel y muy poco ornamento. Piezas que se mimetizaban en el ambiente porque no se pretendía ocultar el pasado industrial del espacio, sino ensalzar su belleza. El resultado fue la creación de un estilo decorativo con mucho carácter y verdaderamente atemporal.

¿Por qué nos gusta tanto el estilo industrial? Los grandes interioristas lo tienen claro: porque nos permite ser creativos, mezclar piezas distintas, pero todas de materiales nobles y elegantes, y disponer de espacios amplios, luminosos y atemporales que destacan la belleza de los tiempos pasados. Hay modernidad y nostalgia a partes iguales. Un mix equilibrado, sobrio y sobre todo muy elegante.

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